Ayer, como cada fin de semana, fui al cine con mi novia. Volvió a elegir película ella. Habíamos visto casi todas, y la única que le llamó la atención fue La cuarta fase. Yo no había visto trailer alguno, ni publicidad por ningún lado de la película. Seguramente no me había fijado en ella.

En el título digo que casualidad, porque justo ahora me estoy leyendo el libro El duodécimo planeta, y voy a ver una película que trata el tema del libro. En el libro se habla de la civilización sumeria, una civilización que algunos creen que tuvieron contacto con seres no humanos o extraterrestes y en la película vemos a seres no humanos o extraterrestres hablando en sumerio y diciendo “… tu padre. Yo soy dios”.

La película te produce escalofríos. No es una simple película de miedo que narra una historia sobre extraterrestres, sino que es una especie de documental, dónde una psicóloga, Abbey Tyler, habla en una entrevista sobre su experiencia vivida en Nome, Alaska. La película combina la entrevista, con secuencias grabadas de sesiones de hipnosis, realizadas a sus pacientes por la doctora en Nome, junto a grabaciones de policías y a secuencias interpretadas por actores.

Es increíble lo heladas que se te queda la espalda, cuando ves la grabación real y distorsionada de uno de los pacientes cuando empieza a flotar, mientras un ente habla en sumerio.