He seguido leyendo el libro llamado El duodécimo planeta de Zecharia Sitchin, concretamente me he leído unas 100 páginas mas. Aunque el libro me está gustando mucho, porque me estoy enterando de la vida de muchos dioses antiguos, el autor está empezando a irse de la olla un poco.

La verdad, es que leyendo las traducciones que hace de los textos antiguos, combinadas con citas de la biblia, dan mucho que pensar, pero cuando da el ejemplo de mirar un antigua escultura o fresco, no se veo nada de lo que él ve.

Aun así, el libro es muy interesante, y la idea no es tan descabellada.